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Un programa de radio se dispone a ofrecer el tercer acto de la obra maestra de William Shakespeare: Hamlet. No obstante, algo sale mal… Por primera vez, Ofelia no quiere suicidarse. El drama se tambalea… Y la comedia está servida. Guillermo Názara nos cuenta su visión de este nuevo montaje de la compañía Martelache, en el que tienen cabida desde Tito Andrónico hasta el Aserejé.

Ser o no ser… Para Ofelia no hay cuestión que valga. Cuatrocientos años de reflexión parecen haber servido para algo. La que durante tanto tiempo ha sido un icono de la tragedia, ahora quiere ser un símbolo de la rebeldía y el inconformismo; otra cosa es que lo consiga, pero la intención es lo que cuenta. Nace así un show en el que el formalismo y el pudor pierden toda cabida… al igual que el aburrimiento.

Clásicas Envidiosas nos ofrece un divertidísimo viaje por tres de las tramas más famosas de William Shakespeare, personificadas en sus célebres (según se vea) heroínas: Julieta, Ofelia y Lady Macbeth. Un recorrido repleto de giros que “el bardo” jamás habría imaginado; y con una “actualización” de sus protagonistas que volvería loco a cualquier purista…  Pero que así sea, porque es literalmente imposible dejar de reír.

Clasicas envidiosas Petro Bachura

Un texto escrito con gracia y sobre todo mucho ingenio por Chema Rodríguez-Calderón; a quien la ovación no solo le corresponde por su dramaturgia, sino por su maravillosa (re)interpretación de Ofelia (también llamada Ofi). A él se une Pedro Bachura, cuya dualidad en el escenario (al dar vida al tiránico productor de la radio y a la vez a una Julieta, cuanto menos, “rústica”) demuestra su excelente facultad sobre las tablas.

Hasta el 7 de agosto, el Pequeño Teatro Gran Vía acogerá esta obra apta tanto para los amantes de Shakespeare como para aquellos que no pueden ni oír hablar de teatro convencional. Clásicas envidiosas, un montaje que demuestra que lo clásico no tiene que ser precisamente sesudo… ¡ni mucho menos!

Por Guillermo Názara (@MrNazara)