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Tras una triunfante primera temporada en el Teatro Alfil , Tras el telón regresa, por tiempo limitado, a la cartelera madrileña; una nueva oportunidad de asomarse a la realidad que cada día los artistas viven entre bambalinas, tan alejada del glamour y la magia  que el público está acostumbrado a ver en el escenario. En esta nueva entrevista para Primera Fila, Guillermo Názara Reverter se reúne con Jorge Toledo y Alejandro Melero, autores de la obra, para que nos cuenten cómo ha sido la creación de uno de los más grandes -si no, el más- musicales originales españoles de los últimos años.

¿Cómo surge la idea de crear este musical?

La idea de escribir Tras el telón viene por la necesidad de ambos de ampliar un micromusical que creamos hace 2 años. Algunas de las canciones que suenan en el musical de hoy son adaptaciones de las que sonaban en aquel Diva, un micromusical. Primero hicimos lluvia de ideas sobre la música, de la que salieron varias melodías que luego se convirtieron en algunos de los temas del musical. Comenzamos con la obertura, los dos la teníamos muy definida. Y a partir de ahí, los personajes y las tramas fueron naciendo solas. La verdad es que fue un proceso creativo muy bonito y continuo…

¿Cuál diríais que es el tema principal que mueve la obra? ¿Qué se pretende contar o denunciar?

No sé si pretendemos denunciar algo, aunque es verdad que hay una crítica inevitable a cómo las instituciones han tratado la cultura. Uno de los temas de los que más hemos hablado durante los ensayos es la idea de que la creación artística, el teatro, el cine… Merecen la pena. Seas espectador o creador, o las dos cosas, el tiempo que dedicamos a la cultura nos hace personas más preparadas, más felices, y hace que nuestros días sean mejores.

Colaborar en la escritura de una obra no siempre es fácil, ¿ha habido algún desacuerdo a la hora de decidir cómo tratar una determinada escena o número?

La verdad es que no ha habido ninguna discrepancia, todo lo contrario. Después de cada reunión salíamos con nuevas ideas, y durante los ensayos con los actores pasaba lo mismo. Para ser una obra que habla de las dificultades de la creación, ¡lo cierto es que aquí ha habido pocas en ese sentido!

Jorge, tú eres el autor de la partitura. ¿Qué proceso has seguido a la hora de componer la música? ¿Esta obra te ha supuesto algún reto como compositor?

En este caso, la música la he creado yo y las letras Alejandro, y hemos mezclado diferentes fórmulas para conseguir lo que queríamos. Al principio de todo, creé diferentes melodías, con distintas emociones y energías, que servían de inspiración a Alejandro para crear la trama y las letras. En otros casos, Alejandro tenía muy clara la estructura de la canción, así que me pasaba un boceto de letras y yo luego creaba las melodías y las armonías…

El mayor reto ha sido crear temas con los que la gente se pudiera sentir identificada y que fueran reconocibles más allá de la hora y media de espectáculo. Intentar hacer melodías pegadizas o que transmitan la emoción de cada momento siempre es un reto.

En tu caso, Alejandro, este es el primer musical en el que participas , ¿qué diferencias encuentras entre escribir para teatro hablado y crear los diálogos de una obra musical? ¿Dirías que el diálogo en el teatro musical debe supeditarse a la canción o crees que ambos tienen la misma importancia?

Es un cambio de registro, claro, pero no diría que hay diferencias abismales. En el musical hay menos tiempo para diálogos, y es importante no caer en la tentación de que los momentos musicales sean contemplativos, hacer que las melodías y sus letras avancen y contribuyan a la trama también.

¿Son los protagonistas de este show un retrato de lo que se vive día a día en el mundo del espectáculo?

Rotundamente, sí. Quizás porque nosotros también nos encontramos en ese día a día del mundo del espectáculo, hemos reflejado cada una de las alegrías y las tristezas del mismo. Lo que les ocurre a Feli, Minerva, David y Mau, protagonistas de Tras el telón, es exactamente lo que le puede ocurrir a cualquier compañía de teatro hoy en día, incluidos nosotros mismos, claro. Pero la grandeza de esta obra es que todo se puede extrapolar al resto de mundos; y así cualquier persona, se dedique a lo que se dedique, puede sentirse identificada con los miedos, las inseguridades o las alegrías que se viven en el musical.

¿Qué momento de la obra destacaríais y por qué?

Nos están hablando muy bien del primer número y del último momento, con el que acaba la obra, que no podemos revelar. La verdad es que he visto todas las funciones y todavía me emociono al final.

Si tuvierais que dar una razón para ir a ver Tras el telón, ¿cuál sería?

La principal razón es que quien venga a ver la función, se lo va a pasar genial. Dura aproximadamente 80 minutos, y las escenas son muy dinámicas, así que el tiempo se pasa volando. Se trata de una comedia musical fresca y divertida, que de momento está gustando a todos los públicos, tanto los que son amantes de los musicales como los que no lo son tanto.