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Ahijado ventana

El Rey León, Jesucristo Superstar, Ahijados…Seguramente todos ellos son nombres que les suenan, pero lo que quizás no sepas es que, tras ellos, se escondía uno de los artistas españoles más prolíficos y polifacéticos. En esta nueva entrevista para Primera Fila, Guillermo Názara Reverter se reúne con el intérprete y autor Jorge Ahijado para que nos hable sobre su experiencia entre bastidores y nos revele, en exclusiva, sus nuevos proyectos para esta temporada.

¿Cómo y cuándo comenzaste a interesarte por la música? ¿Y por la interpretación?

Va por partes pero son fuente de la misma idea: soy un fan. Antes de ser músico, de ser profesional, de ser cualquier cosa, soy pasional y la música comenzó a gustarme desde muy pequeño; y además, ya desde pequeñito me gustaba de todo. Mi primera banda preferida fue Toto y a la vez escuchaba música clásica, rock, blues; de todo… Y poco a poco eso hizo que agarrara la guitarra para probar, primero pensando en pasarlo bien, después pensando en llenar estadios…

Con el teatro fue más lento, porque, aunque soy cinéfilo además de melómano y peores cosas, mi oportunidad vino cuando entré a formar parte de Iguana Events, una compañía catalana de teatro musical ya desaparecida. Allí entré como compositor, y como cantaba, me empezaron a dar personajes y pequeñas apariciones y la oportunidad de intentar aprender, lo cual sigo haciendo.

He visto que desde pequeño has formado parte de varios grupos musicales, pero lo más sorprendente es que ya componías música para estos. ¿Cómo te iniciaste en el mundo de la composición? ¿Cuál fue tu primera obra y cómo surgió? Desde entonces, ¿cómo has desarrollado tu habilidad para escribir música?

Para mí, esta es la base de todo; lo que más me gusta es crear y muchas veces pienso que por eso hago lo que hago y estoy donde estoy. No soy bueno estudiando, imitando o haciendo cosas que no son mías; soy un tanto anárquico y eso tiene lados negativos, pero me ha dado uno positivo: ser yo mismo. No tenía ni idea de tocar la guitarra ni de armonía; empecé siendo autodidacta pero, en cuanto supe 3 acordes, ya empezaba sin querer y sin buscarlo a crear melodías y a componer. Me metía en los grupos y mi condición siempre era meterme en el proceso compositivo;  me daba igual el estilo, quien cantase o la estética, yo quería componer, escribir, crear…

Desde entonces, es increíble lo que he aprendido y crecido (no de altura, ahí sigo esperando)… El no agarrarme a un estilo o forma de ver las cosas ha ayudado mi mente ecléctica; a eso le sumamos el ser músico y trabajar en el teatro.El músico muchas veces escribe lo que le apetece, lo que le sale así de primeras y en el teatro compones pensando en escenas, momentos, tipo de voces, tipo de dinámicas y si juntas las dos sale algo muy muy interesante… Pero de todas maneras, sigo creciendo, probando, aprendiendo…

Cuando eras muy joven -tan solo 19 años- te fuiste a vivir a Reino Unido. ¿Por qué decidiste salir de España? ¿Cómo influyó tu estancia en el extranjero en tu carrera artística?

Esa fue uno de los puntos importantes de mi vida. Por un lado seguir lo que llevas dentro, ser impulsivo y luchar. En una edad peculiar tomar la decisión de dejar todo atrás y emprender un camino arriesgado te marca, sea lo que sea lo que quieras hacer, sea artístico o no. Y a día de hoy sigo recogiendo todo lo que viví y aprendí allí.

Todo era en plan hippie: dormía compartiendo habitación hasta con 3 personas más, comía de las latas directamente y a veces no comía. Tocaba en la calle días con 2 grados y las manos heladas. Cantaba a pleno pulmón, sin equipo, en las calles londinenses y de más ciudades… Eso sí que son clases de música, de canto, de repertorio y de todo… Ver a la gente reaccionar, ver como te enfrentas con tus propias dotes muy limitadas… Y además ver la enorme cultura del país bretón, eso sí que fue demoledor. Hablar de música con gente de 15, 30, 50, 70 años… Daba igual, todos sabían y respetaban las artes; y claro, aprendes mucho de vincularte con gente así, y siendo un yogurín ni te cuento… Bueno, y obviamente lo maravilloso que es vivir en otro país en si mismo, diferentes culturas, diferente forma de hacerlo todo. Viajar es el mejor regalo que se puede hacer uno a si mismo…

¿Cuáles fueron los motivos que te llevaron a regresar a España?

Ser tonto; las estructuras, la familia, inseguridades…. Volví pensando en que solo me daba un descanso para ver a la familia y eso pero pensaba no quedarme mucho tiempo en Asturias… Y así fue en realidad; en pocos meses acabé viviendo en Madrid…

Poco después de tu regreso empezaste a trabajar en uno de tus proyectos más importantes, el grupo musical Ahija2. ¿Qué nos puedes contar sobre tu experiencia y trayectoria con la banda? 

Cuando llegué a Madrid fui un par de años músico de sesión y toqué con un montón de gente, en proyectos, conciertos… Fue genial, pero como ya he dicho, yo quiero jugar y formé Ahija2. Y ahí encontré otro punto de crecimiento: un proyecto creado por mi con buenos músicos y cientos de conciertos, disco y mucho movimiento. Un repertorio súper potente y con shows muy divertidos. Aquí descubrí el a  mi yo verdadero y lo que quería hacer; y a día de hoy, el disco de Ahija2 me sigue pareciendo un discazo… (risas).

Sin duda, el teatro musical es uno de tus campos más prolíficos. ¿Cómo empezaste a trabajar en ese ámbito?

Mi salto fue con Iguana Events, pero entré por la puerta más rara que puede haber: el compositor que de repente también sale a escena pero súper arropado por los compañeros y aprendiendo como una esponja sedienta de agua…

De esos tiempos que hablábamos antes en Inglaterra recuerdo perfectamente estar tocando en Covent Garden, en la misma calle, en la plaza y ver todos los carteles del teatro musical, siempre me ha gustado y me parece muy excitante.

En 2007 interpretaste a Anás, uno de los sacerdotes y antagonistas de la ópera rock Jesucristo Superstar. ¿Qué retos supuso participar en la nueva versión del primer musical estrenado en España? 

Otro punto de inflexión en mí mismo. Ahí salté a lo que se puede mal llamar primera división. Mi primer gran montaje de teatro musical de Gran Vía y uno de mis musicales preferidos. Fue increíble. Lo disfruté cada momento, cada segundo, todo… Volví a crecer por dentro y volví a añadir a mi corazón un paquete entero de experiencias, conocimiento y camino para andar. Es de los montajes que he hecho que más he disfrutado.

Hace poco pudimos verte en el teatro Lope de Vega interpretando a Banzai, una de las malvadas hienas de El Rey León. ¿Cómo ha sido trabajar en uno de los musicales más exitosos de todos los tiempos? 

Tiene muchos lados El Rey León. La puesta en escena me parece de las más mágicas y teatrales de todo el teatro musical; muy teatral a la vez que muy cinematográfico, me encanta. Trabajar con los productores de Disney y con la gente de Broadway es de esas cosas que marcan. Ver cómo funcionan, cómo te explican las cosas, cómo trabajan es un regalo…. Y trabajar con Alex y Damaris a trío fue increíble. Tres años estuve con ellos y más de 800 funciones;  ¡¡¡y a día de hoy nos seguimos hablando!!!! ¡¡¡Y con muchísimo cariño!!! Eso es mucho decir…(risas).

La verdad es que Banzai era un gran personaje para interpretar y aprender, a pesar de que mi espalda no le tenía tanto aprecio…

¿En qué proyectos estás trabajando actualmente? ¿Volveremos a verte pronto en algún musical?

Creo poder decir que ahora mismo estoy en uno de los grandes momentos de mi vida… Y te voy con una exclusiva. ¡Hala, ya que estamos! En abril, se va a estrenar en el teatro Lara ¡Esos Locos Fantasmas!, una obra de teatro musical para toda la familia hecho por mí y Juan Carlos Guerra. Y llegamos a este punto sumando todo lo dicho anteriormente. Todo ese aprendizaje, todas esas experiencias se juntan aquí. Actuaré y estaré en escena con un personaje que me encanta pero además añadiendo que soy el productor, compositor y demás… pero sobre todo por cómo se está trabajando y el equipo.

El teatro musical infantil y familiar en España es un poco… digamos que es un poco…. bueno….. ¿de aquella manera?… Y lo mismo pasa con los pequeños formatos de adultos: creo que el éxito no es que traigamos grandes franquicias de fuera y funcionen, el éxito es que empecemos a tener pequeños y grandes espectáculos creados y desarrollados en nuestro país. Hay mucho talento pero creo que todavía está por explorar. Se necesita gente que arriesgue y que sueñe…. Y por eso nos veremos a partir de abril en el Lara…(risas).